lunes, 25 de noviembre de 2013

Día 22: Las mayores guarradas que has comido durante una sesión

Bueeeeeeeeeeeno, estamos guapos, menuda preguntita, ahí es nada. Es una violación básica a la intimidad y privacidad del rolero, es como cuando en el colegio tenías que dejar tu magnífico tajalapiz de metal de marca Staedtler y mirabas fijamente al sujeto esperando que te lo devolviera y no te lo robara, porque nadie tenía uno decente que tajara bien y siempre te lo pedían a ti, y yo siempre tengo el tajalapiz a punto.
Una alegoría a mi grupo de juego habitual
¿Verdad? guiño, guiño compañeros roleros
Como decía, antes de subirme por las ramas cual babuino, es casi una violación a la intimidad, integridad y privacidad del rolero de provecho, pero ya que me comprometí contestaré, como alguien decía por ahí "¡A jugar!".

Que recuerde ha habido unas cuantas, ya no soy el que era, menos mal, pero ha habido varias. Una en concreto la recuerdo bien, era una noche de esas de viernes, estábamos en invierno, no hacía demasiado frío pero molestaba, apetecía algo caliente antes de ponerse al turrón y alguien tuvo la idea de pedir algo al turco.

Antes pongámonos en situación: Ya teníamos como 15 bolsas de patatitas y viandas variadas, además de helados en el congelador que tocábamos a 3 por cabeza y cocacola en la nevera que cualquiera que la abriera pensaría que asaltamos un camión de la susodicha compañía, normal, light y zero, no me pregunteis el por qué de los dos últimos tipos con semejante conjunto de viandas porque soy plenamente consciente de que es completamente absurdo, pero cuando se compró, alguien debió decir "pilla variado ¿no? ¿o qué?".
¿Cómo negarse? Es tan placentero como quitarle a un niño
su bocadillo de nocilla, aunque no sea moralmente aceptable
Volvamos a lo del turco, apetecía algo caliente y todos, absolutamente todos, pedimos. Dürum o Kebab, daba lo mismo, creo que es una de las comidas más gochas que se pueden encontrar, no por lo cerda que pueda resultar para el cuerpo del rolero medio, que también, sino por lo difícil de su consumo sin llenar todo de salsa, rolero incluído. Aún haciendo lo imposible por no desparramar, alguien como yo que adolece de cierta vergüenza al comer ese tipo de alimentos (de hecho si puedo evito hacerlo en "público") que pone una cama de servilletas en su pedazo de la mesa para no manchar, aún así, manchas, y vaya si manchas. Cabe decir, que cada uno pidió un menú, con lo cual no era solo el Dürum o el Kebab, sino sus bandeja de patatas bien salseada y su latita de cocacola, fanta, nestea o lo que cada cual pidiese.
Tras semejante "Festín de los Héroes" (Digno del conjuro de D&D), nos faltaba aún uno de los jugadores. Empezamos a colocar las cosas y a comentar la sesión anterior e interesarnos por la vida de cada uno en los últimos días para hacer tiempo, todo esto aderezado por aún más cantidades ingentes de cocacola y por supuesto, patatitas, comiendo como 3 o 4 bolsas entre 4 personas. Finalmente llegó el camarada que faltaba, el problema es que no vino solo, se traía con él la nada despreciable compañía de 2 pizzas familiares de telepizza y un par congeladas de tamaño XXL que aún a día de hoy no sabemos de dónde las sacó, "por si había hambre de madrugada" dijo sonriente. Pues nada, el sacrificio del guerrero hubo que hacer, allí aunamos fuerzas todos para acabar con tan opípara cena. Por supuesto luego comimos los helados para "bajar" la comida, más las patatitas a lo largo de la noche, no quedó absolutamente nada, 5 personas, hagan cálculos si se atreven señores, porque un poco de miedo sí que mete.
Juega a rol dijeron, es divertido dijeron...Pero nadie dijo que podías acabar con una indigestión de caballo o un coma por sobredosis de comida.

4 comentarios: